En el estado de Oaxaca existe una notable presencia tradicional, religiosa y arquitectónica procedente de la orden religiosa española de los dominicos. Esta determinante herencia cultural cobra para las y los oaxaqueños una especial relevancia en la región Mixteca, donde a partir del año 1535 se establecieron doctrinas católicas importantes, por ende ocurrieron asentamientos de frailes y se edificaron imponentes templos.
Los dominicos encontraron en la localidad de San Pedro y San Pablo Teposcolula un importante bastión para la evangelización por la abundancia de tierra y agua, por lo que se establecieron en el año 1541, iniciando poco después la construcción de un fabuloso conjunto religioso, el cual permanece prácticamente intacto.